
En una reciente entrevista en prensa, el realizador holandés Lars von Trier se confiesa un incondicional de comedias cinematográficas norteamericanas como
Historias de Filadelfia o
La fiera de mi niña, casualmente ambas protagonizadas por Katharine Hepburn. Más adelante, en la misma entrevista, el director de cine admite su "americanismo".
“Es cierto, y en parte nace de mi pasión por Katharine Hepburn, una mujer que ya mi madre adoraba no sólo como actriz; la Hepburn tenía una fuerte personalidad feminista que supo mantener trabajando en Hollywood. Todo un mérito. Yo crecí viendo películas norteamericanas, que aquí en Dinamarca -no sólo entonces, sino también, por desgracia, ahora- constituyen el 95% de la programación de los cines."
No me cabe más que decir. Si un director de moda, que acaba de estrenar su último film, "
El jefe de todo esto", lo afirma tan rotundamente, por algo será. Sólo me resta animar al personal a revisitar aquellos clásicos del cine citados, a los que se pueden añadir otras muchos, como
La reina de Africa, por ejemplo. Hace ya muchos años que la Hepburn es mi actriz favorita y me elegro de que gentes mil veces más entendidas que yo compartan opinión.