[I would prefer not to / Preferiría no hacerlo]
Orri hau ez da ikusteko, irakurtzeko baizik. Lerro hauetan ez dituzu aurkituko gauza harrigarriak, txikiek baino. Página literaria en homenaje a Herman Melville [Bartleby], Iván Aleksándrovich Goncharov [Oblómov] y Dino Buzzati [Giovanni Drogo].
2011/10/25
Merodear
Al escribir uno siempre posterga algo importante, algo que quiere destacar a toda costa, mientras habla o escribe sin cesar de algo distinto, que es completamente secundario.
[Robert Walser, La papilla caliente, 1926-1927, recogido en Robert Walser, una biografía literaria, Jürg Amann, Siruela, Madrid 2010, p. 273]
2011/07/11
El primer Vila-Matas, recopilado
No quisiera ser duro con él, pues escribe de maravilla, pero los temas de algunos de sus libros primeros me resultan ajenos, poco profundos. Me viene a la idea un ejercicio de estilo sin un fin determinado. Escribir por escribir.
2011/03/03
El desorden
2010/12/16
Bajo las ruedas
El maestro, el cura, el zapatero ultrareligioso, su propio padre... todos le llevan a que se presente al examen para entrar en el seminario. Pasa la prueba, quedando segundo de todos los aspirantes, e ingresa en la institución. Allí comenzará su largo calvario. Se transformará en otra persona, caerá enfermo, y, presionado hasta la extenuación, fracasará.
Hans volverá al pueblo, deambulará por los campos, irá de aquí para allá, conocerá a una muchacha mientras ayuda a cosechar la sidra, entrará de aprendiz en un taller mecánico e iniciará otra vida, como uno más de su comunidad. El final prefiero dejarlo en suspenso, para no reventar el libro. Atención a las descripciones del trabajo para elaborar la sidra o el del taller mecánico, porque no tienen desperdicio.
La lectura de "Bajo las ruedas" me ha remitido a otras obras, quizás más ambiciosas, sobre estudiantes, como la de Robert Musil, "Las tribulaciones del estudiante Torless", o la de James Joyce, "Retrato del artista adolescente". No es que tengan que ver de forma directa, pero las tres representan obras iniciales de escritores de amplio recorrido. En el caso de Hesse, puede resultar una lectura muy apropiada para quienes pretendan abordar los grandes títulos del escritor alemán, como "El lobo estepario" o "Demian". La traducción, de Genoveva Dieterich, impecable.
- Bajo las ruedas - Herman Hesse, Alianza Editorial 1998
2010/09/24
Morgenstern & Roth
Coincidiendo con mi cumpleaños, acabo la lectura de "Huida y fin de Joseph Roth", libro de recuerdos de su amigo Soma Morgenstern. Un recorrido por la vida del escritor galiciano rememorado por otro galiciano. Morgenstern era un judío creyente que tras pasar por varios campos de concentración emigró a Estados Unidos, donde murió en 1976, viejo, cansado y sin ningún reconocimiento literario.
Roth, unos de cuyos textos más conocidos es "La leyenda del santo bebedor", que leí con gusto hace muchísimos años, fue también una leyenda y un santo bebedor. El alcohol acabó con su vitalidad sin cumplir los 45 años. Sus Henessy, sus calvados, sus aguardientes de ciruela, minaron su cuerpo y, en los últimos tiempos, su mente, acercándole al delirium tremens. El suicidio de Ernst Toller también tuvo influencia en su derrumbamiento final en París.
Todo aquel que disfrute con la lectura de los libros de Roth debiera acercarse a los recuerdos de Morgenstern, pues suponen un verdadero complemento para conocer de primera mano la trayectoria vital del escritor de Brody.
El título del libro viene a emular el de la novela de Roth "Huida sin fin", que precisamente estoy leyendo estos días. La literatura te lleva así de un autor a otro, de Zweig a Roth, de Roth a Morgenstern y de éste a Musil, o viceversa.
PD: He decidido revitalizar un poco el diseño de la página, utilizando las nuevas plantillas de Blogger, en este caso una de Josh Peterson. Ahora la lectura se hace más cómoda y espero que la página resulte más estimulante al lector.
- Huida y fin de Joseph Roth - Soma Morgenstern, Pre-Textos 2000
- Huida sin fin - Josep Roth, Sirmio 1993 (reeditado en Acantilado)
2010/09/10
Galitzia
He leído en las últimas semanas "Las tres vidas de Stefan Zweig", de Oliver Matuschek, un recorrido por la vida del escritor austríaco, en el que aparecen algunos de sus contemporáneos, como es el caso de Joseph Roth. Sobre la vida de este escritor maldito estoy leyendo "Huida y fin de Joseph Roth", de Soma Morgenstern, autor que, como Roth, procede de Galitzia. En este volumen se habla, entre otras mil cosas, de la relación entre Roth y Robert Musil, el autor de "El hombre sin atributos", la novela inacabada que sigo intentando terminar de leer. Tal vez este año lo consiga.
De alguna manera, la lectura de "Austerlitz", de W.G. Sebald, me ha llevado a intentar descifrar el drama que padecieron tantos judíos en aquella época. Voy comprendiendo algunas cosas, otras se me escapan, pero siento que mi mirada se enriquece al leer a estos autores.
De Roth ya había leído su "Marcha Radetzky" y "La leyenda del santo bebedor". Un amigo me pasó en vacaciones "Hotel Savoy" y luego he leído "Job", una pequeña obra maestra del galiciano. De Stefan Zweig he terminado "Noche fantástica" y pretendo leer "El mundo de ayer". Tal vez estas cortas líneas sirvan para que alguien se adentre en el mundo de Galitzia y sus escritores.
- Las tres vidas de Stefan Zweig - Oliver Matuschek. Papel de liar, 2009
- Noche fantástica - Stefan Zweig. Acantilado, 2005
- Job - Joseph Roth. Acantilado, 2007
- Hotel Savoy - Joseph Roth. Acantilado, 1995
- Huida y fin de Josep Roth - Soma Morgenstern. Pre-Textos, 2000
- La marcha Radetzky - Joseph Roth. Edhasa, 2001
- La leyenda del santo bebedor - Joseph Roth. Anagrama, 1985
- El hombre sin atributos - Robert Musil. Seix Barral, 2001
- Austerlitz - W.G. Sebald. Anagrama, 2002
2010/03/24
Entre las ruinas
Podría ser una historia de amor, y lo es de alguna manera, pero sobre todo es la historia de la supervivencia, de la lucha por mantenerse en pie, día a día, cuando estás rodeado de destrucción, cuando nada tiene sentido.
Escrita entre 1949 y 1951, esta novela no sería publicada hasta 1992, una vez muerto el autor. La editorial mantuvo el suspense durante un año, y al final decidió no sacarla a la venta por su temática tan políticamente incorrecta. En tiempos de la nueva era, el Plan Marshall y el agradecimiento a los aliados no parecía conveniente sacar a la luz las consecuencias funestas de los bombardeos sobre las ciudades alemanas durante la guerra.
La verdad es que, leída hoy, El ángel callaba sigue manteniendo su crudeza, la descripción de la destrucción en la posguerra, las miserias humanas, la falta de consuelo. Pero en medio de las ruinas brilla una cierta esperanza en algunos personajes, en la relación entre Hans y Regina, en el sacerdote que da una botella de vino al soldado pŕofugo, en la monja enfermera que le acerca un poco de pan.
No es literatura para pasar el rato, una de esas novelitas de evasión que tanto se prodigan ahora. Quien agarre las hojas de El ángel callaba debe saber que la amargura y la tristeza recorren todas sus páginas.
- El ángel callaba - Heinrich Böll, Seix Barral, Barcelona 1993
2010/02/23
Coincidencia
Sebald, que aborda el escaso tratamiento que la literatura alemana de posguerra ha dado a esos hechos, describe la destrucción desnuda, sin maquillaje. Probablemente los alemanes que sobrevivieron a aquel horror se quedaron mudos, incapaces de expresar con palabras los acontecimientos narrados. Greene se limita a citar el pecado, para que aquel que se sienta aludido, profundice en los hechos.
No se trata de hacer paralelismos con el holocausto de los judíos, los gitanos, los homosexuales y los comunistas. Pero de éste, especialmente del padecido por los judíos, con sus millones de muertos, existe un amplio eco en la literatura y en el cine. De la destrucción planificada de las ciudades alemanas apenas si hay unas pocas referencias bibliográficas.
Por cierto que Sebald, al final de su obra, cita a Gernika como una de las ciudades que probaron más tempranamente la técnica del bombardeo aéreo masivo y la destrucción implacable de sus edificios, de sus infraestructuras y, por supuesto, de sus habitantes.
FICHA:
- Sobre una historia natural de la destrucción - W.G. Sebald, Anagrama, Barcelona 2003
- El factor humano - Graham Greene, Edhasa, Barcelona 1998
2010/02/15
Siempre Céline
Hay escritores de los que uno no puede desprenderse, aunque lo intente una y otra vez. Al final, regresan. Uno de los que me turbian el ánimo es Louis Destouches, conocido como Louis-Ferdinand Céline, posiblemente el mejor escritor francés del siglo XX. Su antisemitismo, su nihilismo, su carácter huraño, a veces ruin con sus mejores amigos, su desconfianza de todo y de todos no le han ayudado en nada, ni vivo ni muerto.
Hace pocas fechas terminé de leer la biografía y estudio de su obra elaborada por Maurice Bardeche. Un libro muy recomendable para quien no esté puesto en este autor, ya que puede realizar con su lectura una primera aproximación a su vida y, sobre todo, a su obra.
Su descripción del estilo, recurriendo a la imagen del espejo cóncavo, como antes haría Valle-Inclan, me ha parecido sobresaliente. El mismo Céline decía que si acercamos un bastón al agua, se reflejará en ésta con un cierto ángulo de deformación, por lo tanto ese bastón deberá ser retorcido para que la imagen reflejada corresponda a la trayectoria real de dicho bastón.
Con sus luces y sus muchas sombras, Céline tuvo la constancia de escribir sin parar. de forma enfermiza, prácticamente hasta su muerte en 1961. Una de las aportaciones más interesantes del estudio consiste en la defensa que Bardeche hace de las últimas obras del autor, especialmente de su trilogía: "De un castillo a otro", "Norte" y "Rigodon". Bardeche ensalza especialmente "Norte", que no he leído aún, por lo que no me voy a extender sobre el particular.
Esta opinión choca con el tópico de que Céline es "Viaje al fin de la noche" y poco más. Un tópico usado por quienes no han leído otras obras del autor francés. Simplemente "Muerte a crédito" está a la altura, si no supera, al ""Viaje". Ahí están además "Guinols band", "Fantasía" o "Normance".
Se podrá denigrar a Céline por su posicionamiento político y moral en torno al antisemitismo y al propio nazismo. Yo soy el primero en rechazar esos posicionamientos xenófobos. Pero lo que no se puede cuestionar, a día de hoy, es la obra en conjunto de Céline, sólida, amplia y sostenida en el tiempo.
FICHA:
- Louis-Ferdinand Céline - Maurice Bardeche, Aguilar, Madrid 1985
2010/01/29
Un Bartleby ha muerto
El escritor estadounidense Jerome David Salinger ha muerto a la edad de 91 años, tras más de 45 años de silencio editorial, en lo que se puede considerar uno de los casos más llamativos del fenómeno Bartleby, similar al del escritor mexicano Juan Rulfo.
Salinger es conocido mundialmente por su novela "El guardián entre el centeno", que ha vendido más de 60 millones de ejemplares, así como de "Levantad, carpinteros, la viga del tejado", entre otras obras.
Salinger se fue a vivir a una casa de campo y, al parecer, se dedicó a cultivar diversas filosofías, como el budismo o la cienciología, pero lo que quedara de él será su obra literaria, que ha influido en numerosos escritores.
Nacido en New York en 1909, en el seno de una familia pudiente, jamás se mezcló con los fastos del mundo literario. Su hija Margaret publicó en el año 2000 unas memorias en las que no sale muy bien parado, ya que le acusa de estar obsesionado con la religión e incluso de maltratar a su segunda esposa.
Que la tierra le sea leve.
2009/12/14
Campo Santo
"Allí abajo, donde, hasta bien entrada la posguerra, una comunidad de pescadores de unas doce almas vivía en casas toscamente construidas, cubiertas de chapa ondulada y hoy parcialmente cerradas con tablas claveteadas, pasé la mitad de la tarde con algunos otros veraneantes de Marsella, Múnich o Milán, que, con sus provisiones y pertrechos, se habían instalado en parejas o grupos familiares a distancias de lo más regulares posible, y estuve largo tempo sin moverme, echado junto al arroyuelo, cuya agua como de azogue incluso entonces, a finales del verano, descendía por los últimos peldaños de granito del fondo del valle, con su proverbial murmullo, que yo conocía de algún pasado familiar, para entregar silenciosa su alma en la playa y ser absorbida por la arena."
W.G. Sebald (1944-2001)
[Hoy, 14 de diciembre, se cumplen ocho años del fallecimiento de Winfred Georg Maximilian Sebald, para sus amigos Max, al chocar su vehículo contra un camión en las proximidades de Norwich, condado de Norfolk, en el este de Inglaterra, donde residía desde los años setenta. Párrafo extraído de su obra póstuma Campo Santo, Anagrama, Barcelona 2004, pág. 19]
2009/12/01
Sebald, punto y aparte
Desde la primera página te sientes atrapado por la prosa de Sebald, trasladada al castellano por el gran Miguel Sáenz, traductor de Bernhard y Walser, entre otros hitos de la literatura germana. En la novela importa lo que cuenta, pero sobre todo, cómo lo cuenta. El modo en que Austerlitz cuenta al narrador su vida en esos encuentros casuales que comienzan en la estación de ferrocarril de Amberes, durante un viaje turístico del autor/narrador.
Murió Sebald en un absurdo accidente de tráfico en las proximidades de Norwich, ciudad inglesa en la que residía desde los años sesenta. Tal vez se perdió la oportunidad de que escribiera obras como Austerlitz o no, eso nunca lo sabremos. Sin embargo, tenemos lo que dejó escrito, que es bastante.
Yo comencé mi acercamiento a Sebald leyendo Los anillos de Saturno. En mi ingenuidad creía que Sebald era un escritor alemán vivo, contemporáneo de Vila-Matas, más o menos. Luego supe de su muerte. Más tarde leí Vértigo, y ahora me encuentro con Campo Santo, apenas comenzado.
Si alguien lee esta columna, que intenté aproximarse al mundo literario de Winfred Georg Sebald. Disfrutará de la literatura con mayúsculas, alejada del obsceno ruido de los best-sellers y otras zarandajas ramplonas. El próximo día 14 de diciembre será el octavo aniversario de su muerte, tal vez una ocasión inmejorable de empezar a leerlo.
FICHA:
- Austerlitz - W.G. Sebald. Anagrama, Barcelona 2002
- Los anillos de Saturno - W.G. Sebald. Anagrama, Barcelona 2008
- Vértigo - W.G. Sebald. Debate, Madrid 2001
- Campo santo - W.G. Sebald. Anagrama, Barcelona 2007
2009/10/28
Mankell te atrapa con Wallander
La capacidad de enganchar de Wallander la he comprobado no sólo en mi propia persona, sino en familiares y amigos, que no pueden dejar de leer el siguiente libro del autor sueco. Es cierto que se trata de literatura de entretenimiento, escrita con frases cortas y mucho diáĺogo, yo diría que con un estilo muy cinematográfico, pero que, a su vez, lanza críticas sobre la sociedad sueca, y en general sobre la occidental, tratando problemas de rabiosa actualidad como la migración, los grandes negocios capitalistas, los conflictos interétnicos, las mafias de la droga y un montón de asuntos más. Asimismo, Mankell aborda conflictos familiares como el divorcio, las relaciones padre-hija, o su conflictiva relación con su padre, un personaje entrañable en las novelas de Wallander.
Está bien leer a Faulkner o a Vila-Matas, mis últimas lecturas "serias", pero introducirse en el mundo de Mankell, a través de Kurt Wallander, el polícia de Ystad, es una opción inteligente de pasar un buen rato enganchado con las andanzas de este personaje, que es un verdadero anti-heróe.
[NOTA: Todas las novelas de Wallander están publicadas en la editorial Tusquets, en sus colecciones Andanzas y Maxi]
Página sobre Henning Mankell en castellano
Wikipedia: Mankell
2009/05/11
Metaliteratura
De un tiempo a esta parte está muy de moda el fenómeno de la metaliteratura, es decir, de aquella literatura que trata de la literatura, de los autores y de los personajes de los libros, que aparecen y desaparecen por sus páginas para mayor gloria del autor metaliterario.
No seré yo quien reniege de esta práctica. Es más, la historia de la literatura está repleta de metaliteratura, y no hay más que recurrir al ejemplo de las andanzas del caballero Keixana o Quijano para demostrarlo.
Es cierto que ahora se habla más de Vila-Matas, Paul Auster o W.G. Sebald, estúpidamente fallecido en un accidente de tráfico, como representantes de esta corriente. Se habla de otros muchos, pero a estos tres les he leído un poco, y por eso los cito.
Ahora bien, si uno se adentra en "Carlota en Weimar", una novela de Thomas Mann, se encontrará con que uno de los personajes principales de la misma no es otro de Goethe, el imponente autor germano de "Las cuitas del joven Werther" o "Fausto". Y en este caso la metaliteratura va mucho más allá, porque en el libro se realiza una profunda disección de la personalidad de Goethe.
Por lo tanto, todo está inventado. Las máscaras, los heterónimos, los "negros", los concursos amañados, en fin, que la literatura es un mundo tan previsible en la línea general como sorpresivo en el detalle.
Por cierto que estoy ahora con los "Exploradores del abismo" de Vila-Matas, una colección de cuentos del autor barcelonés que no em acaba de convencer, pese a algunas explosiones de genialidad, como nos acostumbra el autor. Anteriormente visite las neuras de Auster, el eterno insomne, en "Un hombre en la oscuridad", relato que tiene, como los partidos de fútbol, dos partes. La primera. en la que domina el equipo de casa, el propio autor, y la segunda en la que, para mí gusto, pierde un poco la medida. La nueva guerra civil estadounidense bien, los cuentos del abuelo a su nieta, manifiestamente mejorables.
Fichas:
Carlota en Weimar, Thomas Mann, Edhasa, Madrid 2006
Exploradores del abismo, Enrique Vila-Matas, Anagrama, Barcelona 2007
Un hombre en la oscuridad, Paul Auster, Anagrama, Barcelona 2008
2009/02/27
Releer, ese vicio solitario
Aunque en estas fechas he leído libros nuevos, es decir, libros que no tenía leídos, especialmente ensayo histórico -obligado por mi trabajo-, también he realizado alguna incursión literaria, como "Iturrino handia" de Hasier Etxeberria, editado por Susa.
Pero de lo que quería escribir, después de tanto tiempo sin visitar a Bartleby, era de la relectura, ese vicio solitario que más te gusta practicar a medida que vas cumpliendo años. Son contados los libros que he leído más de una vez, entre ellos "El Quijote" y "Cien años de soledad", pero tampoco me refiero a eso.
Lo que trato de recomendar al visitante de Bart es la relectura de capitulos, trozos, párrafos... de algunos libros interminables, libros que siempre estarás releyendo, porque siempre te apetecerá volver a ellos, aunque un ratito antes de acostarte.
Las dos mejores propuestas para este releer interminable que os propongo son los "Ebsayos" de Michel de Montaigne y el "Libro del desasosiego" de Fernando Pessoa. Conozco a gentes que realizan similar ejercicio con "Gero" de Axular, pero no me siento preparado para ello, por el momento, aunque algún día me atreveré con él, sin duda.
No son libros de argumento, ni de historias, ni de personajes, son libros de sensaciones, de pensamientos, de reflexiones. Libros a los que hay que volver una y otra vez. Por placer y, de paso, para aprender un poquito de la vida.



