No he leído toda su obra, todavía, pero cuanto más la leo, más me admiro. Herman Melville, tantas veces arrinconado en las estanterías de literatura juvenil o de aventuras, es uno de los autores imprescindibles, que si ustedes hacen la cuenta, no son tantos.
Leer Moby Dick es un ejercicio de lectura incomparable. Le entran a uno ganas de enrolarse en la tripulación de un ballenero, aunque sea de bandera japonesa, y surcar los mares en busca del gran cetáceo, el leviatán de las aguas profundas.
[I would prefer not to / Preferiría no hacerlo]
Orri hau ez da ikusteko, irakurtzeko baizik. Lerro hauetan ez dituzu aurkituko gauza harrigarriak, txikiek baino. Página literaria en homenaje a Herman Melville [Bartleby], Iván Aleksándrovich Goncharov [Oblómov] y Dino Buzzati [Giovanni Drogo].
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2013/09/19
2013/05/15
Fortaleza Buzzati
Concluí días atrás la lectura de "El desierto de los tártaros", novela del italiano Dino Buzzati, un escritor no demasiado difundido por estos pagos. El libro trata de la estancia del protagonista, Giovanni Drogo, en la llamada Fortaleza Bastiani, un destacamento situado en la frontera norte de un país imaginario, supuestamente amenazado por las tribus tártaras del otro lado.
En realidad, a lo largo del libro no se librará batalla alguna. Tan solo se desencadenarán algunas falsas alarmas, ocurrirán algunas escaramuzas, tragicómicas a veces, y en general nunca pasará nada en la fortaleza que vigila a los tártaros.
En realidad, a lo largo del libro no se librará batalla alguna. Tan solo se desencadenarán algunas falsas alarmas, ocurrirán algunas escaramuzas, tragicómicas a veces, y en general nunca pasará nada en la fortaleza que vigila a los tártaros.
2007/10/29
El poeta es un fingidor
El escritor catalán Enrique Vila-Matas ha sido objeto de una entrevista en el diario "Berria" en la que habla, entre otras cuestiones de su último libro, "Exploradores del abismo". Su autor, Kevin Heredia, ha publicado en su blog la versión íntegra, en castellano, de la conversación. Lecturas interesantes para profundizar en el alma de este creador, divulgador oficial del pensamiento Bartleby por estos pagos europeos, que dice cosas como ésta: "Aconsejo a los lectores que desconfíen siempre de lo que escriba o diga sobre mi obra, porque incluso el prólogo que, como has comentado en la pregunta anterior, parece autobiográfico, está hecho por un fingidor".
Coincidiendo con todo ello, el suplemento cultural "Babelia" publica una entrevista con el nuevo fenómeno de la novela, el estadounidense afrancesado Jonathan Littell, quien en el curso de la misma, que no tiene desperdicio, confiesa sentirse atraído por el personaje de Melville. "Bartleby el escribiente es un libro que me fascina. Espe personaje que no cesaba de decir que preferiría no hacerlo, en cierto modo, fue mi actitud con el Goncourt, que pasaran de mí".
Littell "amenaza" con no escribir una nueva novela, tras el éxito de "Las benévolas", en otra postura muy Bartleby. Rechaza los premios, a los que acusa de montajes comerciales y afirma que se contagió de la literarura "leyendo". ¿Cómo, si no?
Ambos escritores, y ahí viene la coincidencia, viven en Barcelona, lo que le lleva a uno a sospechar que tal vez exista alguna conexión invisible entre Melville y Gaudí, al que cuando le preguntaron por qué no cruzaba las vías del tranvía, ya que se aproximaba un convoy, contestó al viandante ocasional: "Preferiría no hacerlo". Puro Bartleby.
2007/06/19
Bartleby en "Camera café"
La extensión del fenómeno Bartleby es imparable. A los conocidos remedos, premios, editoriales y demás fastos generados en su honor, se unió anoche el burdo plagio a que fue sometido el cuento de Herman Melville en la teleserie de moda "Camera café". En el capítulo, Bartleby se trasmuta en Bartolo el auxiliar, contratado en la oficina siniestra de Antúnez debido a un pico de trabajo. Sin embargo, Bartolo consigue salir indemne de la prueba, utilizando la frase letal "preferiría no hacerlo". ¿No es fantástico?
Un mito pergeñado por intelectuales trasnochados da el salto al escenario estrella de la cultura popular televisiva. Probablemente, la mayoría de telespectadores no captarían el mensaje de la sesión de noche melvilliana, pero ¿a quién le importa ese detalle?
No tengo mucha idea del asunto, ni pretendo ser autoridad en el tema. Sin embargo dejo para gente menos ocupada la posibilidad de estudiar los evidentes paralelismos que se dan entre la obra de Melville "Bartleby el escribiente" y el "Oblómov" de Goncharov. De ahí puede salir algo grande. Aviso.
Vea el video "Bartolo el auxiliar" subido por Sento a Youtube
Un mito pergeñado por intelectuales trasnochados da el salto al escenario estrella de la cultura popular televisiva. Probablemente, la mayoría de telespectadores no captarían el mensaje de la sesión de noche melvilliana, pero ¿a quién le importa ese detalle?
No tengo mucha idea del asunto, ni pretendo ser autoridad en el tema. Sin embargo dejo para gente menos ocupada la posibilidad de estudiar los evidentes paralelismos que se dan entre la obra de Melville "Bartleby el escribiente" y el "Oblómov" de Goncharov. De ahí puede salir algo grande. Aviso.
Vea el video "Bartolo el auxiliar" subido por Sento a Youtube
2006/11/06
Hemingway&Melville
Empecé el jueves a leer "París no se acaba nunca", de Vila-Matas, sin tener idea sobre su relación con Hemingway y su "París era una fiesta". Confieso que soy un ignorante y que Hemingway me cae más bien poco. Lo cierto es que el sábado acudí a una librería de viejo del Paseo Colón y me topé de pronto con la novela parisina. En una balda junto a otros autores merecedores del Premio Nobel, allí estaba, acompañada de "Las nieves del Kilimanjaro", otra conocida obra del autor, citada también con generosidad por el escritor catalán de "Bartleby y compañía".
Lean a Melville, que yo también pienso leer lo que tengo pendiente de él. No se queden en "Mobydick" y averiguen el porqué de su fama entre escritores actuales como Vila-Matas. Yo doy una pista, pero lo importante es iniciar el camino y alcanzar, aunque sea tarde, el particular Itaca literario. Bueno, y si tienen ganas, lean a Hemingway, que tampoco me voy a enfadar a estas alturas.
Seguiremos escribiendo de literatura y de lo que haga falta. Lo prometo.
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